sábado, 10 de abril de 2010

Cartas a Chalo



1.- Mi casa, cuarto, cama, no me vieron regresar sino hasta las catorce; sobre mi, con descaro y vacilación, volaba la mosca. Ella había reinado en este espacio vacío todo el tiempo de mi ausencia. Así que, respetando su derecho de antigüedad, le permití continuar curiosa la exploración de mi imperio. Volaba ella con libertad chocando con el vidrio de las ventanas, extraviándose en el reflejo de la luz de la mamparas del bombillo, restregándose las patas delanteras sobre mi repisa de revistas, arrojándose suicida a la penumbra de debajo de mi cama. Los privilegios se los concedí. Mis ganas de desengancharme de la comodidad con la que me acogían almohadas y cobijas me volvían insignificantes a cada minuto en el calor de la tarde. De esa forma reduzco mi gobierno a sólo dos metros cuadrados y me hundo en un extraño sueño o, mejor dicho, una realidad en la que existen estos pensamientos recurrentes, fruto de la naturalidad y ligereza con la que te recuerdo la mayor parte del tiempo, un limbo...

2.- "No existe error o crimen que pueda borrar la pertenencia a determinados lugares que te marcaron a fuego" Roberto Saviano

3.- La mosca comienza a irritarme, sus ataques kamikaze contra la lamparilla sugieren que después tendré que limpiar restos de mosca de mi escritorio. También vuela detrás de mi, muy cerca, donde pueda escucharla y percibirme que ella espía. Está al tanto de cada pequeño punto, coma y acento. Los puntos, comas y acen
tos no los cambiaré, estos que conciernen a nuestra pequeña historia...

"Saberte mío, ahora, de esta manera, rebasa por mucho todo lo pronosticado para mi en estos días... me da la sensación que de poco sirve continuar con los trazos de mi mapa, mi mapa, un disparate. Me sirvo entonces de las premisas de Carl Sagan respecto a la ciencia y que difícilmente recuerdo tal cual, él decía que la ciencia dejaba siempre pequeños espacios entre unos eventos comprobables y otros (creo que Bloch anunciaba algo similar) esos espacios pueden ser tan amplios que den lugar a la seudociencia o hagan que, con la creatividad de la que no carece el ser humano, ésta avance a pasos agigantados... si las mismas ciencias biológicas, históricas y sociales poseen semejantes abismos en sus coyunturas... la química del amor, como tu la llamas, es lo mas equiparable con un universo, tan lleno, tan vacio... con la que no sé si comenzar una odisea para comprenderla o simplemente revolotear como todos los demás."

4.- La pregunta era más extensa de lo que pude haber expresado en su momento, esa idea giraba, si mal no recuerdo, en torno a la duda ¿qué será de este cuerpo que hoy es joven; que alguna vez proclame único, irrepetible y terrenal; cuando (algún día) tenga tu edad? ¿qué podría ser de esta cabeza que hoy se jacta de lo que tiene arriba y lo que lleva adentro?¿qué le sucederá a su espalda?

Y estos senos
Y este sexo
Y estos pies

¿A qué pasión y presente decidirá entregarse todo este cuerpo para que a esas alturas exclamen orgullosos sus ojos que está todo completo, en orden y bien?

Y así corrió un año


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